Alguien mas.
5. Caminos sin sentido.


Al llegar la tarde, todos llegaron de nuevo a la pensión de los Asakura, sin embargo, el camino fue algo extraño, aunque se sentia bastante bien, fue raro no encontrar a Horo-Horo y a Mashi discutiendo, ni siquiera se dirigian la palabra.
Llegaron a la pensión, por ordenes de Anna todos comenzaron a hacer las labores que les tocaban, después de quejarse como era costumbre, y recibir los golpes de siempre, todo siguio en completo silencio.
Al llegar la hora de la cena, se persivia un delicioso olor proveniente de la cocina, mientras tanto, Tamao iba saliendo con algunos platos repletos de deliciosa comida.

-Ire a ayudar con lo que falta a la señorita Mashi!-dijo Tamao con una sonrisa reflejada en sus ojos

-Tamao...-dijo Anna con su típica frialdad-sientate...

-Pero, señorita...-dijo algo confundida

-¡Que te sientes!-respondio la Itako, a lo que la joven de cabello rosa obedecio rapidamente- Horo-horo, vela a ayudar

Horo-Horo no comprendio porque de repente la sacerdotiza decidió eso, aunque Pirika y Tamao lo sabian perfectamente, sin embargo, el chico peli-azul, quejandose entre dientes, tuvo que ir a la cocina.

-Tamao, aqui esta la salsa del estofado...-dijo Mashi mientras le daba una olla, con unos enormes guantes, cuando noto que no era a quién esperaba, se sonrojo levemente-...lo siento, creí que eras Tamao

-Me mandaron a ayudarte-contesto el chico, mientras sujetaba la olla que Mashi le habia dado con las dos manos.
Fue tan solo un instante, cuando el chico avento la olla al suelo. Estaba caliente.

En el comedor, se escucho el estruendoso ruido que era provocado por la olla. Tamao queria ir a ver que sucedia (tanto ella, como los demás), pero al ver la fría mirada de Anna amenazando, solo pudo quedarse sentada con la curiosidad ahogandola.

-Deberas que eres estúpido Horo!-dijo mientras llevaba al chico, quién se soplaba de forma inutil sus manos completamente rojas, a un banquillo cercano-solo a ti se te ocurre...

-¿Y tu muy perfecta, no?-dijo Horo-Horo con cierto sarcasmo en su voz, sin embargo, su mente decia todo lo contrario.

-No te muevas de aqui!-dijo la ojiverde, sin prestar atención al comentario del joven-ire por algo para curarte...
El joven ainu obedecio, en realidad no tenia otra opción ya que el suelo estaba lleno de la salsa, aún caliente, que accidentalmente habia tirado.

-¿Sucede algo haya adentro?-dijo Anna a Mashi, mientras esta cargaba un monton de vendas y pomadas.

-Horo-Horo se quemo las manos...-respondio la chica con cierto miedo en su mirada.

-¡Me refiero a la comida!-dijo Anna, con su típica frialdad

-¿Terminandose de cocer?...-a Mashi no se le ocurrio nada más, y salió corriendo antes de que Anna pudiera decir algo.

Al entrar a la cocina, Mashi avento las pomadas y las vendas a las manos del chico.

-Hey! eso duele!-dijo Horo-Horo quejumbroso

-Espera a ver la reprendiza que nos dara Anna si la comida no esta lista en un instante y entonces sabras que es dolor...-dijo Mashi mientras ponia otra olla al fuego y comenzaba a agregar los ingredientes, esta vez con muchisima más prisa que antes.
HoroHoro al escuchar la frase, dió un trajo de saliba y no hizo más que quedarse callado, sentado en el banco, mientras veía la velocidad a la que la chica cocinaba y sostenía las pomadas y las vendas.
Después de que la chica fuera a entregar la comida (no tardo más de 5 minutos en prepararla y llevarla), se dirigió hacia el shaman del norte, a quién le comenzo a poner pomada en las manos.

-Eres un estúpido...-se repetio Mashi en voz baja mientras ponia la venda a una de las manos lástimadas, la cual ya tenia una ampolla.

-¿Por qué no me dijiste que tenia que ponerme guantes?-trató de hablar en su defensa el ainu.

-No se...-contesto la shaman-...quiza creí que tenias un poquito de razon, y que ver el humo que salia de la olla significaba para ti "caliente"
El shaman del norte terminó guardando silencio y dejando que la chica permitiera seguir curandolo.
En realidad, Horo-Horo no le podia quitar la vista de encima a la chica, mientras ella solo se concentraba (muy preocupada y ligermante sonrojada) en vendarle la mano al ainu. Un silencio incomodo reino el lugar, a duras penas se podian escuchar algunas voces provenientes del comedor, pero fuera de eso, todo permanecio en silencio en la cocina.

-Mashi...-dijo el chico tratando de romper el silencio

-Eu...-dijo Mashi, aún concentrada en la mano del jovén

-Sobre... lo que...-el chico derepente sintió como el color se le subia a la cara y sentia su cara arder-...lo que paso... en la playa...

-¿Si...?-dijo Mashi, esta vez mandando al diablo la mano del chico y solo mirandolo a los ojos. Su cara también se ruborizo un poco.

-Bueno... yo...-Horo-Horo otra vez sintió el mismo nudo en su garganta, mientras sentia que su cara ardia cada vez más-mepreguntabasiaúntegustaYoh?

-¿Porqué lo preguntas?-dijo la chica bajando la cabeza, aún con un leve rojo en su cara, mientras seguia la acción con la venda

-Pues...-Horo-Horo no sabia que decir-ehm... como que has estado algo indiferente con el... ya no es como antes...

-Con una prometida como esa, nadie se mete con el, creeme-dijo Mashi mientras miraba al chico con la boca torcida y mirando al otro lado

-¿Qué yo qué?-se escucho la voz de Anna a la entrada de la cocina, Mashi solo se quedo quieta con tres franjas color azul atras de ella, mientras jalaba la venda del ainu en señal de presión

-Absolutamente nada Anna-dijo la chica, tratando de disimular estar tranquila, mientras horo-horo se ponia color azul debido al dolor que ocasionaba

-No Anna!-dijo Mashi mientras soltaba a Horo-Horo, quién dió un suspiro de alivio cuando solto la venda, y le pedia disculpas a la itako-tuve que cocinar más, gracias el cabeza-de-hielo que tengo atras.

-Bueno...-dijo Anna en son de perdonarlo-...esto tendra que quedar como nuevo, y ni crean que dormiran en su habitación, dormiranen la sala...-
La jovén, sin prestar atención a las suplicas de los chicos, salió de la cocina. Mashi se limitó a terminar el vendaje, mal, y se dirigio por un trapeador y una cubeta con agua.

-Lo siento Mashi...-dijo Horo-Horo mientras veía a la chica que arreglaba la cocina.

-Ya tendrás tu merecido cuando te puedas defender como el hombre que aparentas ser...-dijo Mashi sin dejar de prestar atención a las labores.

-Uhmm...-se limitó a decir Horo-Horo ante el comentario de la chica-¡¡Oye!! ¿me dijiste poco hombre?

-Cuando pienses lo sabras...-dijo la shaman dedicandole una sonrisa, después se dedico a terminar de limpiar la cocina.

-Me las pagaras...-dijo Horo-Horo hacia si, mirando hacia el otro lado.

Al llegar más o menos las nueve de la noche, Mashi habia terminado los quehaceres, pudo cenar junto con Horo-Horo (a quien estuvo a punto de darle de comer en la boca, pero prefirio que Kororo lo ayudara), además de preparar los futones con los que dormirian en la sala.

-Toma!-dijo Mashi mientras preparaba uno de los futones y le aventaba la yutaka al chico-estaras de inutil y con las manos lastimadas, pero no soy tu madre para vestirte, a menos que prefieras dormir así.

-No ando de inutil...-dijo el chico con cierto recelo en sus ojos, mientras subia las escaleras a pasos fuertes para irse a cambiar a su habitación.
Al llegar, el chico encontró algo que habia olvidado darle a Mashi: era la tabla que habia encontrado el día anterior cuando fueron a la playa, aquella con la inscripción "Um--o". Se cambio, y después de cambiarse (lo cual costo bastante trabajo) bajo con la tabla en sus manos.
Al bajar, pudo ver a Mashi aún acomodando los futones, ya traía puesta la yutaka, pero esta mostraba mucho de las piernas de la chica.
El se quedo como embobado viendola, mientras sus mejillas adquirian un color rojo más carmín que de costumbre.

-Horo-horo!!-grito la chica furiosa mientras lellegaba un sartenaso en la nuca

-Mashi!-dijo Airu, quién estaba acomodando los futones, en pocas palabras, Horo lo habia confundido-Termine con los futones!

-Eres un pervertido Horo!!-dijo Mashi atras del chico con una sarten, mientras a este la caían cataratas de los ojos-mira que espiarme a mi, es... un segundo!! no te lo permito!! pero espiar a mi espíritu, eso ya es abuso!!

-No es hermoso?-dijeron dos espíritus, mientras contemplaban las estrellas desde el tejado de la pensión-hace mucho no haciamos esto

-Tienes razón...-dijo el espíritu-hombre, Amidamaru-Ehm... Airu... no estas enojada conmigo?

-Supongo que no...-dijo Airu-...no es bueno guardar rencores después de 600 años

Los dos espíritus se dirigieron una sonrisa.

-Aunque te voy a ser honesta, me hubiera encantado poder casarnos...-dijo Airu, contemplando de nuevo las estrellas-

-Con la señorita Anna no se puede...-dijo Amidamaru

-En eso tienes razon...-dijo Airu-aunque por haber sido infiel a tu promesa, quiza me tenga que casar con Kororo

-Hasta crees que te lo voy a permitir!!-dijo Amidamaru-aunque la señorita Mashi y el joven Horo-Horo sean pareja, simplemente nosotros seguiremos siendo novios

-Te la crees toda!-dijo Airu-yo a ese pequeño le llevo unos 585 años, hey! eso se oyo como si fuera una vil vieja

-Pues te dire...-respondio Amidamaru, a lo que fue respondido por un zape de parte de la espíritu

-No me veo tan mal...-respondio mientras veía las estrellas, y a su lado, su prometido derramaba cataratas de los ojos.

Mientras tanto, el joven de cabello azul (aún con su bandita en la frente, pero completamente despeinado) se encontraba acostado en su futon, mientras observaba la figura que tenia a su lado.
Ya el simple hecho de saber que se encontraba al lado de la chica que mas queria, le hacia latir su corazon a mil por segundo, pero ver que su cara se encontraba frente a el, era suficiente para sonrojarse a tal grado de darle envidia a un jitomate.
Trato de evitarla, pero al instante ya estaba viendola de nuevo, su cabello lila jugando con su cara, aquellos ojos, eran hermosos hasta cuando dormia, y sus labios... sus labios...
El chico de ojos negros se fue acercando lentamente a la chica, mirando fijamentes sus labios, tal como una bestia estaba a punto de atrapar a su presa.
Cada vez se le acercaba más... más... cada vez más, hasta que su respiración, agitada, se juntó con la de la chica.
Justo cuando sus labios estuvieron a punto de tocar los de la shaman, ella abrió los ojos.
Al ver la cara del ainu tan cerca, la joven se hizo hacia atras hasta chocar con el sofa, mientras que Horo (para no levantar sospechas) se hizo un poco para atras.

-Qué... se...-la respiración se le dificultaba a la chica, al igual que tratar de disimular los colores que tenia en la cabeza-¿Qésesuponequeestashaciendo?-dijo sin más preambulos la shaman.

-No es mi culpa que tu duermas tan cerca de mi!!-grito Horo-Horo tratando de disimular

-Si, claro...-dijo Mashi de mala gana y se fue a acostar a su futon. El shaman del norte la imito.

Paso algo así como media hora, y los shamanes seguian sin dormir, mirando al techo, en un silencio un tanto incomodo.

-Genial, estoy a lado de un pervertido que busca cualquier oportunidad para besarme y por cuidarme, no puedo dormir-dijo Mashi rompiendo el silencio

-No es mi problema que la loca de Anna nos ponga a dormir juntos

-¿Entonces lo admites?

-Admitir que

-Que querias besarme

-¡NO!

-Admitelo! Nadie se puede contener ante semejante chica!

-¿Semejante chica? Yo solo veo aqui a un costal de huesos

-Sabes, no recuerdo que hayas dicho eso en la playa

-¿Qué quieres que diga? Jamás obtuve una respuesta!-el silencio reino una vez más

-Por cierto-dijo Horo-Horo con cierta ternura-quiza esto no te sirva de mucho pero... toma-el ainu le entrego la tabla que presentaba la pequeña casa donde vivio su infancia

-¿Y esto para que se supone que me va a servir?-dijo Mashi de malas pulgas

-Si, de nada, cuando guste señorita-dijo Horo-Horo con sarcasmo

-Bue... gracias!-dijo Mashi mientras observaba la tabla, sin hacerle caso al chico.

-Si, como sea...-dijo Horo-Horo mientras se volteaba y se tapaba con el futon-nos vemos en la mañana, ahorita no tengo ganas de discutir

-Bueno, nos vemos en la mañana!-dijo Mashi con su típica sonrisa, mientras dejaba la tabla en la cabecera de Horo, sobre la tabla, coloco el amuleto color azul que en alguna ocasión uso; mientras decia algo así como *estorba*, se acurruco en su futon y quedo plenamente dormida.

-Ouch!!!!

-¿Qué... qué... qué paso?-se levanto Mashi de golpe

-Tu porqueria de tabla me lastimo el pie!!-djo Horo-Horo mientras se sobaba el dedo pulgar del pie, el cual estaba completamente rojo.

-Mira lo que hiciste! Ya tiraste el contenido del amuleto!!-dijo Mashi mientras levantaba la tabla, la cual tenia algo así como un polvito color azul sobre ella.
La subio rapidamente a su habitación, y de la misma forma regreso al comedor

-Anna, te ruego que no me pongas a dormir con este otra vez-dijo la shaman ante Anna

-Si no vuelven a hacer una tonteria como la de ayer, podran ir cada quien a su habitación-dijo Anna, curvando sus labios sin perder su toque de seriedad.

La tarde paso totalmente tranquila, las quejas al poner Anna a todos a trabajar, ver como Mashi se trataba de alejar por cualquier medio de Horo-Horo, todo como siempre.
Mashi subio a su habitación para guardar el futon que habia utilizado, lo dejo a un lado y se disponia a bajar de nuevo, pero encontro la tabla al centro de la habitación.

-Que raro...-se dijo-...recuerdo haberla puesto en una esquina...-la levanto y se dio cuenta que le polvito azul se habia introducido en algunos agujeros de la tabla, la chica noto que estos parecian letras, así que soplo un poco la tabla eliminando aquellas piscas que ya no servian, fue ahi cuando alcanzo a leer:

"¿Quién dice que el fuego, puede ser deshecho por el mar?
¿Quién dice que en los humanos, es en los únicos que se puede confiar?
Los muertos bajo una lápida estan, pero en un gran encino, sorpresas puedes encontrar"

La chica se repitio el verso un sin fin de veces, fuego... humanos... mar... confiar... encino... muertos... lapida... todos los pensamientos rondaban por su cabeza, y no encontraba como ordenarlos de manera que hubiera algo con sentido.
Miro a travez de la ventana, justo en frente donde habia encontrado la tabla. Ahi estaba. El cementerio de Tokyo.
Entonces, a la media noche, cuando no habia luna en el cielo, y solo las estrellas pintaban el negro horizonte, Mashi se encerro en su habitación, dobló el futón y se quito la yutaka que se habia puesto para evitar comentarios en la cena.
Se puso su blusa negra, guantes y una falda corta de color negro, más aparte sus zandalias y su típico reloj de cadena como cinturon.

-Airu...-dijo sin mirar a las sombras

-¿Que sucede Mashi?-dijo la espíritu, apareciendo de entre la sosmbras

-Es hora...-respondio, mientras que, con mucho cuidado, se alejaba de la pensión Asakura

Mientras tanto, Horo-Horo no lograba consiliar el sueño, simplemente algo le preocupaba, pero que era?
De pronto, un sueño corto le llego a la cabeza, habia visto a Mashi, mientras que de una parte de su ceja caía un pequeño río de sangre.
"Ayudame" era lo único que repetia, el chico simplemente se levanto de un sobresalto, y fue corriendo a la habitación de Mashi.
Temió lo peor al abrir la habitación de golpe, y ver a nadie ahi.
En el cementerio de Tokyo, dos sombras estaban alumbradas por las estrellas, Mashi miraba a una persona, imposible de reconocer debido a la oscuridad y una frazada que traía sobre su cuerpo completo.

-Muy bien!-dijo la shaman en tono desafiante-¿¿¡¡Quién eres!!??

-No creo que quieras saberlo-salió la voz de un hombre entre las sombras, que le parecio peculiarmente familiar a Mashi.

-¡¡Fuiste el asesino de mi madre!! ¡¡Tengo que verte la cara antes de matarte!!-respondio Mashi

-¿En serio quieres matarme?-continuo jugando la sombra

-Deja de jugar conmigo estúpido, ¡¡no seas cobarde y muestrate!!-respondio Mashi, cada vez más enojada

-Pero no es necesaria la agreción, Mashi...-aquella sombra volteo, se quito la capa y dió a descubrir la verdad

-Horo-Horo...-dijo la chica en seco, mientras sus ojos se ponian como platos.

----FIN CAP. 5----
Mwahahaha!! a que esta nu se la esperaban!!! >D soy cruel!!! bueh... esperense a ver el prox. cap (que ya es el último... -o-) y tooodas sus dudas seran aclaradas.
Gracias por todos los rivius!! espero mas si fash favor ^^! o si gustan, escribanme a mi mail.

ATTE.
Juri-chan
mashi@otakumail.com